Con el correr de los años, nuestras computadoras van acumulando una cantidad impresionante de aplicaciones y programas que usamos una vez y después no volvemos a tocar. Estas aplicaciones ocupan espacio, y lo que es peor, pueden estar configuradas para correr inmediatamente apenas prendemos la computadora. Esto causa una baja en el rendimiento, pero por suerte se puede arreglar.

La solución: hagamos una breve visita al Panel de Control para ver qué es lo que estamos usando y qué es lo que no. Los programas que pertenecen a este segundo grupo pueden ser eliminados. Si necesitamos usarlos de nuevo después, simplemente los volveremos a bajar. Mejor ahorrar el espacio ahora. Incluso se puede bajar software especial que detecte cuáles son los programas que hace mucho tiempo no usamos.

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